Cooperación como Profesión

Escoge un trabajo que te guste, y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida

Confucio

Con motivo del día del cooperante (8 septiembre), me apetecía dedicarle una entrada para explicar un poco esta salida profesional, así como lo que significa ella para mí.

Empezaremos por algo básico, ¿qué significa ser cooperante?

Artículo 38. 1. Son cooperantes quienes a una adecuada formación o titulación académica oficial, unen una probada experiencia profesional y tienen encomendada la ejecución de un determinado proyecto o programa en el marco de la cooperación para el desarrollo. 2. Se regulará el Estatuto del Cooperante, en el que se fijarán, entre otros aspectos, sus derechos y obligaciones, régimen de incompatibilidades, formación, homologación de los servicios que prestan y modalidades de previsión social.

En España hay 2.677 personas cooperando en distintos proyecto en 96 países, según datos de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid). Sí, es una profesión que está regulada, pero a día de hoy también existen quejas y demandas de mejora (cobertura de los derechos sociales y el retorno a la profesión en España con una justa retribución).

En este artículo del año pasado, se resume muy bien las diferentes demandas para mejorar la profesión.

¿Es lo mismo cooperante que voluntario?

El cooperante siempre cuenta con una formación profesional específica que le permita el desarrollo de su actividad en terreno. Es una persona contratada por la organización para la que trabaja, y siempre va a terreno a desempeñar su función. Además, todos los gastos derivados de su trabajo (vuelo, seguro, etc), son pagados por la organización para la que trabaja; y el cooperante además tiende a correr un mayor riesgo ya que su función (generalmente), es desempeñada en zonas de riesgo.

El cooperante vive de esto, mientras que el voluntario lo hace de manera “voluntaria” (valga la redundancia), y altruistamente. En España la figura del voluntario no está reconocida jurídicamente, de tal manera que cuando haces un voluntariado en terreno y llegas a España no puedes beneficiarte de nada (paro, jubilación, etc.)

En Francia, por ejemplo, con el contrato que tengo yo (que es algo así como un voluntariado), está reconocido, de tal manera que cobras un sueldo (que lo llaman indemnización), te pagan el seguro, los vuelos y cotizas para la jubilación. Esto en España por ejemplo no existe, con lo que si quieres ser voluntario mucho tiempo (por ejemplo mi contrato es de 2 años), bajo mi punta de vista es bastante inviable.

¿Qué puedes hacer en cooperación?

Para comenzar, yo diferenciaría la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria.

Esta última se dedica más a proyectos “de urgencia”. Desastres naturales, guerras, desplazamientos de personas, etc. Son proyectos con una duración más corta, y de una acción más urgente. Generalmente se desplaza personal muy cualificado y específico para el tipo de actividad que se va a realizar; suele ser (aunque esto depende de organizaciones), en lugares de alto riesgo.

La cooperación al desarrollo es el conjunto de actividades, realizadas por actores públicos o privados, que tienen como propósito el promover el progreso económico y social global, siendo sostenible y equitativo. Osea, son proyectos de más larga duración, que promueven un cambio “profundo” en la sociedad en la que se encuentra el proyecto. Tratan, a través de personal local e internacional mejor un aspecto específico del lugar en el que están (nivel sanitario, infraestructuras, educación, etc.).

El personal contratado localmente es súper importante para todos los proyectos. Son personas que conocen su cultura, la manera de trabajar y saben cómo moverse desde un principio. En los proyectos son un apoyo enorme, ya que también generalmente conocen la lengua o dialecto local, lo que en muchas ocasiones puede facilitar el trabajo.

¿Qué se necesita para ser cooperante?

Ya he dicho varias veces que para mí, las 3P indispensables en cooperación son: PASIÓN, PERSEVERANCIA Y PACIENCIA. Desde mi punto de vista, necesitas mínimo un poco de cada una antes de empezar en esto.

Siempre es importante tener una formación básica. Tienes que trabajar en algo para lo que te hayas formado, obviamente. Así como tener algún curso o noción mínimo de la cooperación internacional al desarrollo.

Tener idiomas es un MUST. El trabajo, salvo en Latinoamérica, va a ser en inglés, francés o portugués (mayormente), así que sin idiomas es muy difícil conseguir que te contraten.

Para más información sobre este tema, escribí dos entradas en el Blog: ¿Cómo comenzar? y, ¿Dónde busco información?, que pueden ayudaros a saber qué pequeños pasos ir dando para adentraros en este maravilloso mundo.

¿Por qué elegí esta salida?

Sinceramente, como ya he comentado en otras entradas, a veces pienso que ella me eligió a mí. Perdida y ahogada como estaba en la carrera de farmacia sin saber muy bien por qué seguía en ella; la idea de esta salida apareció en el horizonte, dándome la energía suficiente para terminar la Universidad.

Y desde entonces, la cantidad de sentimientos que esta profesión me hace sentir, no podría compararlo con nada. Los nervios de antes de la primera misión, el revoltijo de tripas antes de aterrizar, la ilusión de los primeros días. La cantidad de sitios que he ido conociendo, y la multitud de personas que se han ganado un cachito de mi corazón. El aprendizaje continuo, diario al que estoy sometida, casi sin darme cuenta. La superación personal de cada proyecto y la sensación de hacerme una mejor persona día a día.

Con este trabajo puedes viajar, conocer nuevas culturas, trabajar en diferentes contextos y ganar unas competencias extremas que en cualquier otro lado sería imposible. Yo sé mucho de fármacos porque he estudiado de los libros, pero el tipo de competencias que he ganado el último año en Mauritania (por ejemplo), no se estudia en ninguna Universidad. La paciencia, la empatía, la adaptabilidad y la capacidad de negociación que aprendes con el trabajo en terreno, son luego habilidades muy demandadas para cualquier cooperante.

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Y por último, por si os apetece leer un poquito más, os dejo varios artículos que hablan del día de cooperante, en los que hay varios testimonios de personas con mucha experiencia en terreno que cuentan su punto de vista .

La ayuda que no duerme

¿Qué es para mí cooperar?

Los retos de la acción humanitaria

Un comentario en “Cooperación como Profesión

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